Las criptomonedas se guardan de dos maneras: en un exchange, donde una plataforma gestiona tus fondos por ti, o en una billetera de autocustodia, donde tú guardas tus propias claves privadas y tienes control directo sobre tus activos.
Exchanges
Un exchange (también llamado billetera con custodia) es una plataforma que guarda tus criptomonedas en tu nombre.
Normalmente te registras con una dirección de correo electrónico y una contraseña, y completas la verificación de identidad (KYC (conoce a tu cliente)).
La plataforma gestiona tus claves privadas.
Para mover tus fondos, debes iniciar sesión y realizar transacciones a través de la plataforma.
Si olvidas tu contraseña, puedes recuperar el acceso a tu cuenta.
Ejemplos: Coinbase, Binance, Kraken, Bitget, Nubank, Mercado Bitcoin, OKX, Bybit, Foxbit.
Billeteras de autocustodia
Una billetera de autocustodia (también llamada billetera autoalojada o billetera autocustodiada) te da control directo sobre tus criptomonedas.
Tus claves privadas se almacenan en tu propio dispositivo.
Durante la configuración, recibirás una frase de recuperación (normalmente de 12 o 24 palabras), que debe guardarse con cuidado y mantenerse confidencial.
Esta frase es la única forma de acceder a tus fondos. Si la pierdes, nadie podrá ayudarte a recuperar el acceso.
Las billeteras de autocustodia incluyen:
Aplicaciones móviles (como Base, MetaMask, Phantom, Exodus y Trust Wallet).
Extensiones del navegador.
Dispositivos de hardware (como Tangem, Ledger y Trezor).
Aplicaciones que conectan tu billetera a protocolos descentralizados (como Uniswap o Polymarket).
Cómo distinguirlos
Si puedes recuperar el acceso a tu cuenta poniéndote en contacto con la plataforma o restableciendo tus credenciales, se trata de un exchange (billetera con custodia).
Si recibes una frase de recuperación durante la configuración y controlas tus propias claves privadas, es una billetera de autocustodia.